En un principio, recuerdo que este blog, sería el lugar para escribir ésa historia juntos, cosa que todavía nos debemos. Hace poco me mencionaste a los personajes a los que ibamos a dar vida, me mencionaste también todos esos proyectos que tenemos juntos, tan hermosos proyectos (de los que no puedo esperar por empezar a hacer.)
Pensando todo éso, llegué a la conclusión (o por lo menos yo la tomo como tal)de que vos y yo, avanzamos un paso más hacia adelante cada día que pasa, que a pesar de los problemas o la tristeza, el miedo o la bronca, todo éso queda reducido a cenizas cuando vos me hablas, cuando te leo, cuando te escucho, cuando me escribís esas tres palabras que tan feliz me hacen (entre todas las otras cosas hermosas que escribís)que a medida que pasa el tiempo, vamos dándonos cuenta que nuestras vidas cambiaron desde aquel martes 26 de Mayo, de cuando por una casualidad (quién sabe si fue una casualidad en realidad) empezamos a charlar y yo venía de no dormir (vaya problema arrastro) y sólo nos dijimos dos palabras y yo me di cuenta, "es especial, es única" y así empezamos a charlar, cada vez con mayor frecuencia, cada vez más profundamente, empezamos a ver cuanto compartimos, empezaron las canciones, las dedicatorias, las ganas de escribir, empezó todo de a poco, volvieron las sonrisas, volvieron las ganas, ya no era más una persona que se moría por dentro, ahora soy una persona que tiene ganas de vivir, que tiene ganas de hacerlo a tu lado.
De un momento a otro me cayó la ficha (por decirlo coloquialmente) y supe que, hablar con vos es lo que más me gusta hacer, escucharte reír es lo que me alegra, leer los besos que me mandas o los abrazos que me queres dar, todo éso me hace sentir como nunca, todo éso me cambió totalmente la cabeza, mi mente ya no es más un montón de ideas deprimentes, ahora es mucho más que éso, ahora en mi mente, en mi corazón, sólo existe Lucía.
MGMT - Oracular spectacular
Hace 16 años


(ver mi nombre ahí escrito, movió varias fibras en mi corazón).
ResponderEliminarNos debemos ésa historia, pero construimos la nuestra, y eso me encanta. Ya dije una vez que adoro esta manera que tenemos de comunicarnos. Adoro todas las formas que tenemos de comunicarnos, de conocernos cada vez más, de encontrar nuevas maneras de hacernos bien, de tener ganas de compartir mil cosas, y soñar despiertos con eso - y con el tiempo eterno que ya tendremos para hacer todo realidad.
Tiempo nuestro, tiempo que también tendrá nuestro toque, nuestras sonrisas, esta manera tan particular que tenemos de compartir y de movilizar cosas en el otro con pocas palabras, de poner en evidencia las cosas que nos pasan compartiendo aquello que significa para cada uno - y que consecuentemente significará mucho para el otro.
Con sinceridad, pienso en vos todo el tiempo, y en formas de hacerte bien, cosas para regalarte, y cada día intento demostrar o describir lo que generás en mí de distintas formas, para que tal vez, un pedacito de todo el cariño que tengo por vos se transmita en alguno de mis textos - que por ahora son sólo textos, porque siempre está la promesa latente y maravillosa de hacer toda esta magia realidad.
Y como te dije el otro día, no sé si está mal o bien, si es demasiado pronto, si por la distancia no debería, si socialmente queda feo, si tal o cual cosa, y no me importa. Yo te quiero. De verdad. Es sentimiento; no se puede cambiar. Estás en todo lo que hago, en cada canción que escucho, en cada cosa que leo y pienso, y me encanta que sea así, porque me hace bien, realmente.
Te agradezco que seas mi apoyo, que estés ahí con tus problemas y encima te preocupes por los míos, lo agradezco inmensamente (ahora, intento no mortificarme porque vos me lo pediste, jaja, pero vos tampoco te mortifiques, Rey hermoso mío).
Te quiero, muchísimo. Gracias por hacerme feliz.