jueves, 25 de junio de 2009

Soy malo para los títulos II

Cuando se trata de ti, no necesito inspiración para escribir,
mis sentimientos simplemente están ahí, fluyen.

Lo que antes fue dolor, hoy es felicidad,
lo que antes fue desilusion, hoy son ganas de cumplir
con la meta que nos propusimos, con nuestro objetivo,
si te digo que realmente me cambiaste, creeme que no exagero,
si te digo que nunca antes, me había sentido así,
si te digo que hoy sos mi razón para respirar,
para apoyar mi cabeza y soñar,
para alimentar mi cuerpo,
si te digo todo eso, creeme que me quedo corto,
porque realmente sos mucho más.

Sé que siempre sueno repetitivo,
es que no tengo palabras para describirte,
es la primera vez que veo a la perfección a los ojos,
que conozco su hermosa sonrisa,
que escucho sus palabras,
que siento su amor,
sé también, que podría escribir un libro con mis defectos,
y una enciclopedia con tus virtudes,
sé que soy minúsculo a tu lado,
que cuando estoy contigo,
el tiempo se congela,
no hay distracciones ni preocupaciones,
sólo nos miramos a los ojos, y contemplamos nuestra maravilla,
podríamos estar en el medio de una tormenta que abrazados,
pasaría como si nada, podría llegar el momento
de una amarga despedida, esas que nos cuestan tanto,
esas que tanto odiamos, pero seguro estoy,
que ni la peor de las tragedias, ni la más larga
distancia, ni la mayor fuerza de la naturaleza,
hará que vos y yo nos separemos,
porque unidos estamos,
porque iluminado me siento,
porque juntos, viviremos el futuro,
porque juntos, superaremos todos los retos.

Te tengo siempre en mis pensamientos,
reinás en mi voluntad, reinás en mi corazón.

1 comentario:

  1. (Cómo podés decir que te falta talento?)

    Aunque no fue un buen día - en absoluto, para ninguno de los dos - estar hablando ahora con vos, y sentir que recibo tu cariño y tus ganas de estar mejor, de hacerme bien, tu preocupación, y todas esas cosas lindas con las que sólo vos podés llenarme - porque sabés cómo llegar a mí, y tocar partes de mi corazón que estaban bastante entumecidas, y devolverlas a la vida, y que cursi que me estoy poniendo - me alcanza para empezar a sonreír de a poquito otra vez, hasta llegar a la carcajada que siempre me provocás.
    Y así, sin dejar que Ni la peor de las tragedias, ni la más larga distancia, ni la mayor fuerza de la naturaleza, haga que vos y yo nos separemos; porque nos hacemos bien, y sentimos igual. Porque nos entendemos y conectamos de una manera sencillamente sublime, especial, mágica. Porque te quiero, y tengo muchas ganas de hacerte bien y acompañarte en todo - incluyendo, obviamente, todas esas cosas hermosas que nos esperan del otro lado, cuando lleguemos despacito a resolver todas estas cosas que ahora nos pegan tan fuerte. Las vamos a espantar, juntos.

    En nuestro mundo, tenemos el control.

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