Siempre que llovió, paró. Éso dicen, claro que la lluvia que acongoja a algunos seres luminosos podría ser eterna, o aparentarlo.
La lluvia en sí misma no dura más que algunas horas y no suele ser demasiado peligrosa (digo en sí misma porque no tengo en cuenta elementos naturales que podrían empeorarla)
moja dependiendo de su intensidad y molesta la tranquilidad propia del humano seco.
El humano seco, suele encontrarse en un estado de vigilia incoherente, por estado de vigilia entendemos al estado contrario al que se logra durmiendo, se llama de "vigilia" porque el humano está "vigilando" despierto (bueno se entendió el concepto).
Sabiendo lo anterior decimos lo siguiente, las personas secas, metidas en sus queahaceres diarios, son en cierta forma inertes al enorme paso que da el planeta Tierra en sus naturales movimientos de traslación y rotación. Los humanos realmente no influyen en absoluto el orden universal, ni siquiera llegarán a vivir más que los Dinosaurios (no es pesimismo es realidad), convengamos que el género humano propiamente dicho no debe tener ni dos millones de años de antigüedad.
Probablemente usted lector (si es que existe, claro que existe! Si siempre me lees vos, qué tonto soy a veces) debe preguntarse entonces "qué es concretamente ser un humano seco?" bueno es simplemente ser una personita no preocupada por nada, una personita cuya vida es en sí misma colorida por los colores que esa personita les da, pero que a juicio de otras personas "no secas" es en realidad vacía y sin sentido.
Las vidas humanas más interesantes son las que tienen un transfondo de complejidad, esta complejidad será propuesta de la siguiente forma:
Supongamos que nuestro Cielo y nubes representan al destino, el destino cada tanto tiene planeado algo para nosotros, supongamos que ese plan consiste en que por medio de determinadas señales, sabremos que va a llover próximamente, al saber que lloverá tenemos dos opciones o protegernos de la lluvia o recibirla, si protegernos significa permanecer secos, entonces estaríamos conformes con nuestra condición original, con lo que viene de fábrica con lo predeterminado.
Ahora, si somos temerarios desde siempre y algo anormales, quizás nos guste mojarnos un poquito, qué poquito?! Muchísimo! Nos encanta estar mojados, nos encanta reír bajo el agua que no ahoga, nos encanta ser parte por un momento de algo grande porque sabemos que cuando llueve, no somos los únicos con ganas de un cambio (que se da sólo en muy pocas oportunidades!).
Pero no cualquier cambio, cuando realmente llueve y estamos dispuestos a todo por mojarnos, cuando realmente el Cielo se abre y nos invita a su destino, cuando las nubes grises anhelan porque nos resguardemos bajo su intocable e indescriptible textura, cuando nuestras vidas están llenas de miseria y días secos, aburridos, rodeados de personas que no nos comprenden, cuando por fin pensamos que el viento fuerte nos puede llevar a lugares hermosos, a lugares donde somos parte de algo perfecto, donde no importa la opinión de nadie, sólo la nuestra.
Cuando una vez en nuestras vidas todo se da para que sea así, aprovechemos, aprovechen! Sigan sus pensamientos, sus instintos, si tienen un impulso, saquenlo, escupan todo lo que tengan adentro y sobre todo, haganlo con confianza, porque siempre existe alguien dispuesto a escuchar, a comprender, a querer y por sobre todas las cosas, a renacer.
No puedo pensar en otra cosa que no sea, todo lo bien que me hacés, gracias por abrirme los ojos, gracias por ayudarme a sacar todo lo malo y que sea bueno, gracias por ayudarme a soñar.
MGMT - Oracular spectacular
Hace 16 años


La lluvia no sólo no ahoga, sino que lava, alivia, cura, sana. Es la mejor lluvia del mundo, que deja ver los arco iris aunque esté nublado. Es lluvia con sol, es una lluvia perfecta.
ResponderEliminarEs nuestra lluvia, y no hay nadie más con quien podría generarla, o querer compartirla.
No me agradezcas; no sería nada hoy sin vos. Estaría totalmente perdida, más seca que nunca, deshidratada, sin posibilidades de generar y dar nada, y mucho menos de recibir. Gracias a vos, por ayudarme a limpiar todas esas heridas, a exponerlas para poder cerrarlas más rápidamente, a darme la fuerza que necesito para reconocerlas; reconocer debilidades y equivocaciones, pero también que hay cosas hermosas por las que vale la pena quedarse.
Vale la pena, si estás vos, empaparse.