lunes, 22 de junio de 2009

Cose las heridas, con delicadeza,
es buena haciéndolo, es la mejor,
acaricia mi rostro pálido, es hermoso comenta,
mira mis ojos muertos, son lindos dice,
toca mi pelo seco, brilla como el Sol para ella,
mueve mi boca formando una sonrisa, se llena de vida al verla,
le dice al oído que no escucha, todo lo que siempre quiso que le dijeran,
revuelve mis ausentes emociones y las hace suyas,
posa sus labios sobre los mios, tienen cortes pienso, estan
llenos de cortes en definitiva, pero a ella no le importa
en lo más mínimo, siento su beso cálido, su tacto preciso, su mano maestra,
sabe donde tocar, sabe como hacerlo, me canta canciones de cuna,
para que por fin cierre mis párpados,
esos párpados cansados y demacrados por tanto dolor,
abraza mi alma, como queriendo que nunca se vaya,
lloro lágrimas amargas, negras, llenas de sufrimiento,
que delinean en mi rostro, la más absoluta felicidad.


Me está costando mucho dormir, voy a tratar de conseguirlo...

1 comentario:

  1. abraza mi alma, como queriendo que nunca se vaya
    (es un hecho; nunca quiero que te vayas).

    ¿Qué haría sin mi hermoso corazoncito, que me canta al oído cosas que no le creo del todo, pero me llenan sólo porque salen de su boca?
    Me siento algo egoísta a veces; no sé bien cómo retribuirte todo lo que haces por mí día a día, dándome fuerza, energía, voluntad y valentía para enfrentar todas las cosas que me están pasando.
    Y entonces me veo reflejada en vos, de nuevo, cuando describís mis propios sentimientos. Creo que es el mejor regalo que puedo recibir, siempre. Saber que de alguna forma, te hago bien. Que no estoy sola, tanto en miedos y situaciones difíciles, como en emociones y ganas de compartirlos con alguien.
    Repetirlo me hace bien, me hace dar cuenta cuánto te quiero, y cada vez más. Me hace querer cuidarte, con todas mis energías, para que no vuelvas a llorar, o para poder abrazarte fuerte y no soltarte hasta que dejes de hacerlo. Me dan ganas de transformar toda la energía mala que te rodea en buena, hacerte como un escudo para que la pena no te toque, nunca más (cursi! es algo utópico, pero es que detesto la idea de que estés sufriendo). Me recuerda de manera permanente lo hermoso de mi nuevo objetivo, de poder encontrarnos, de hacer realidad todos estos sueños que tengo despierta, en el que vos estás al lado mío permanentemente.

    En los que juntos, somos los protagonistas.

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