
Psique era la menor y más hermosa de las tres hijas del Rey de Anatolia (hoy Turquía, antes Asia menor)
Afrodita, celosa de su belleza envió a su hijo Eros (el amor, convengamos que en este mito se dice que Afrodita es la madre de Eros, en otros no lo es), para que le lanzara una flecha de oro oxidado, ésta flecha hacía que en caso de entrar en contacto con Psique, ella se enamoraría del ser más horrendo del mundo (qué maldad tenía Afrodita por favor)
Sin embargo, Eros se enamoró inmediatamente de Psique y tiró (tiró?) la flecha al mar, una vez que Psique estaba dormida, él la llevó para su palacio en el Olimpo (parece que los dioses no tenían muchos problemas para hacer y deshacer),para evitar que Afrodita se enterase del hecho, Eros siempre se presenta ante Psique en la noche, en plena oscuridad y le prohíbe que le pregunte quién es, así era como cada noche sin verse, se amaban con pasión.
Psique le contó a Eros que extrañaba mucho a sus hermanas y quería verlas, Eros irremediablemente aceptó porque al fin y al cabo, no podía decirle que no, pero antes le advirtió que sus hermanas harían lo posible para acabar con su felicidad. Al día siguiente Psique se vio con sus hermanas y ellas le preguntaron quién era su maravilloso marido, al no saberlo titubeó y acabo confesando la verdad, ella no sabía quién era, así las hermanas la convencieron para que en mitad de la noche enciendiese una luz y para que así pueda saber quien es, asegurando que solamente un monstruo ocultaría su verdadera apariencia.
Psique hace caso y enciende una luz, ésta despierta a Eros que decepcionado, abandona a su amante.
Cuando Psique se da cuenta de lo que ha hecho, ruega a Afrodita que le devuelva el amor de Eros, pero la diosa, rencorosa (qué raro), le ordena realizar cuatro tareas, casi imposibles para un mortal, antes de recuperar a su amante divino. Como cuarto trabajo, Afrodita exige a Psique que vaya a buscar un cofre al Hades. Cuando consigue llegar allí, Perséfone, diosa de la ultratumba, le dice que lo que hay en el cofre es sólo para Afrodita. Psique, tentada por el poder que podría darle lo que había en ese cofre, olvida que la curiosidad ya había arruinado una vez su vida, y lo abre, pero en vez de encontrar poder, encuentra sueño eterno. Psique cae en la hierba, dormida para toda la eternidad, pero Eros, apiadado, la rescata y soluciona las cosas. Tiempo después, Afrodita y Psique hacen las paces, y permanecen junto con Eros en el Olimpo.
Obviamente la Diosa sos vos


(qué jodida Afrodita! Al menos aflojó al final; no entiendo a qué su envidia, si es ella la Diosa de la Belleza o-o)
ResponderEliminarY obviamente, el Dios sos vos; de nada me sirve tanto poder si no te tengo para compartirlo - porque está implícito, que con nadie más quiero compartirlo. Vos me das ése poder, me pasas un poco del que tenés por naturaleza (como verdadero Dios que sos, no como yo que me toca de rebote - y no te permito discutirlo).
Me encantan tus regalos, de historias de amor con finales felices. Espero poder regalarte una igual, que nos tenga de protagonistas. Será la historia más perfecta de todas, hecha con humitos y mariposas inmortales, que no tengan que preocuparse por mañana, sino simplemente el uno por el otro, por estar juntos, por ser felices. Que no tengan que buscar un lugar dónde encajar - porque el lugar no importa, siempre que haya un nosotros, siempre que se pueda compartir y hacerse bien. Te quiero, mucho. Y había empezado a comentar hace un rato largo y ahora volví y estoy toda sensible, jaja, y tal vez no en mi mejor momento, pero ya te estoy hablando y me va volviendo el calorcito al cuerpo; y solamente quiero que sepas eso. Que te quiero, mucho Rey mío. Gracias por regalarme siempre un final feliz. (: