No sirvo para escribir - es sabido -, y la inspiración no me acompaña estos días.
Sí sirvo para leer, y me encanta. Leyendo un libro de poemas que Madre me regaló hace poco, encontré muchos fragmentos que me hicieron acordar mucho a vos.
No es mucho, lo sé, pero me gustaría regalártelos. Mi pequeña contribución a nuestro espacio, que te has encargado de hermosear con tus perfectos escritos.
¿por qué me gusta tanto? (Nilda Barba)
[...]
¿por qué no nos acunan?
¿por qué no nos cuentan de princesas?
el agua corre como la sangre de las heridas
y nos ahogamos
ojalá en la humedad de otra piel
caemos golpeando la nariz
el tabique quebrado
queremos por qué poder llorar
un ay
aunque no se escuche
ni el eco
en la torre de babel
que nos acunen
esperamos
elegir nuestros sueños
y que no nos despierten
mientras duren
[...]
¿por qué los alfileres en mis alas?
fascinación
la diferencia muerta
[...]
que no tiemble la espalda
que no pesen los cuervos
el cielo recuperó
la luna besa
a las siete
los gorriones dicen
las aguas del nacimiento
que inundan los muslos
las manos no son insípidas
las dos torcazas al mediodía
se llevan la soledad
que sus ojos abandonaron
en la retama
de vez en cuando tiene frío.
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Gracias por acunarme, por contarme sueños hermosos que nunca podría haber imaginado sin vos. Gracias por llevarte el frío que me estaba quemando, limpiar la sangre que salía a borbotones de las heridas que yo misma me provoqué, y empezar a sacar, con mucho cuidado, los alfileres que puse en mis alas.
Todas mis limitaciones, las borrás. Puedo hablar con vos en cualquier idioma, entenderte y ser entendida. Gracias por darme un lugar, ayudarme a crear entre los dos un mundo que nos haga bien, que sea nuestro, el lugar más seguro del mundo, con pedazos de nosotros.
Me cuesta poner en palabras todo lo que me hacés sentir; no porque no vayas a entenderlo, sino porque es demasiado. Es nuevo, desconocido para mí. Es hermoso, también, y en verdad me encanta ir descubriéndolo con vos. A nuestro tiempo, en nuestro mundo.
Te quiero mucho, Corazón.


Debo ir por parte porque la verdad estoy muy sorprendido, primero que nada quiero decir que los cambios que le hiciste al blog quedaron realmente hermosos, me gusta mucho la combinación de grises, verdes oscuros y finos violetas, como siempre lo dotaste de tu hermosura.
ResponderEliminarCon respecto al regalo que me dejaste no podía ser otra cosa que perfecto, obviamente la poesía que elegiste está dotada de un maravilloso talento (cosa que yo no tengo y lo sabemos), debo decirte que todo lo que vos hoy me agradeces, es sin duda mutuo, vos hiciste por mí lo mismo y mucho más, pusiste en mi mente metas e incluso me estás ayudando a vencerla, me estás ayudando a luchar contra lo que tanto mal me hace cuando no me puedo defender, sin tu amor ni tu cariño yo no hubiera tenido estas ganas tan grandes de vivir, de vivir con vos claro. De que compartamos todo como lo hacemos ahora y que el tiempo sea nuestro, que no pase rápido sino que permanezca congelado, como lo supimos lograr desde el primer momento que hablamos, vos liberaste mis alas y no sólo eso, sino que las diste a conocer en realidad, las hiciste crecer y me enseñaste a volar, limpiaste la sangre de mis heridas y secaste las lágrimas de mis ojos, gracias por llenar mis noches de hermosos sueños donde estás vos, por ayudarme a dejar atrás todas esas pesadillas llenas de muerte que tanto me aterrorizaron, gracias por hacerme experimentar esto, que no tengo palabras para describir, gracias por ponerle luz a mis ojos, gracias por ayudarme a construir nuestro mundo, gracias por ser mi Reina, mi Mariposa, mi porción de humito de colores, siempre me quedaré corto para describir lo que sos para mí, te quiero muchísimo, demasiado, gracias por hacerme sentir capaz de todo, por escucharme y por confiar en mí, gracias por estar ahí, por ser vos y sobre todo gracias por quererme de esta manera, siempre estaré en deuda con vos por todo lo que me das.
Como te dije antes y como te digo siempre y te diré, te quiero infinitamente mi amor.